lunes, 26 de noviembre de 2012

Cena en el centro de la galaxia -Por Dr. Tony Phillips-

En las profundidades de la galaxia espiral llamada Vía Láctea, un torbellino de materia caliente se arremolina alrededor de un agujero negro que es más de un millón de veces más masivo que el Sol. Muchas galaxias, o quizás todas, contienen este "monstruo en su interior". Estos agujeros negros supermasivos se sustentan tragando estrellas, planetas, asteroides, cometas y nubes de gas que deambulan cerca del abarrotado núcleo galáctico.
La nave espacial NuSTAR (acrónimo de Nuclear Spectroscopic Telescope Array, en idioma inglés o Telescopio Espectroscópico Nuclear, en idioma español), de la NASA, recientemente captó al agujero negro central de la Vía Láctea cuando "tomaba un refrigerio". 
"Tuvimos suerte y captamos un estallido que se produjo en el agujero negro durante nuestra primera campaña de observación", dice Fiona Harrison, quien es la principal investigadora de la misión, en el Instituto de Tecnología de California (California Institute of Technology).
NuSTAR es un observatorio en órbita diseñado para tomar fotografías de fenómenos violentos y de alta energía en el universo. Fue lanzado el 13 de junio de 2012 y es el único telescopio que puede desarrollar imágenes enfocadas de los rayos X de más alta energía producidos por las estrellas moribundas y por los voraces agujeros negros. 
"Es como ponerse un nuevo par de anteojos y ver nítidamente por primera vez aspectos del mundo que nos rodea", afirma Harrison.  
La nítida visión de NuSTAR le permitió ubicar un estallido de rayos X duros que provenían del centro de la galaxia durante una campaña de observación, en julio. Asimismo, las observaciones de rayos X de energía más baja, llevadas a cabo por el Observatorio Chandra de Rayos X (Chandra X-ray Observatory, en idioma inglés), de la NASA, y los datos proporcionados por el telescopio Keck, en Hawái, obtenidos por medio del espectro infrarrojo, confirmaron el estallido. El agujero negro de la Vía Láctea acababa de tragarse... algo.
Los refrigerios del agujero negro son un proceso violento en el cual la "comida" es despedazada por poderosas mareas y calentada a millones de grados a medida que desciende por la garganta de la singularidad gravitacional. En este caso, NuSTAR recogió rayos X emitidos por materia que se calentaba hasta alrededor de 100 millones de grados Celsius. 
La observación anima las esperanzas de que los astrónomos sean capaces de resolver un misterio que hace mucho tiempo no pueden resolver: ¿Por qué el agujero supermasivo de la Vía Láctea es un comilón tan delicado?
Si se lo compara con los agujeros negros gigantes ubicados en los centros de otras galaxias, el de la Vía Láctea es relativamente calmo. Los agujeros negros más activos tienden a devorar materia en cantidades descomunales. Por otro lado, se cree que el nuestro apenas prueba bocados o que ni siquiera come.
Los asteroides podrían ser una fuente primaria de alimento. Un modelo propone que billones de asteroides rodean el corazón de la Vía Láctea. Utilizando el Observatorio Chandra de Rayos X algunos astrónomos han detectado llamaradas que coinciden con asteroides de 10 kilómetros de ancho o con asteroides más grandes que caen en el agujero negro. Estas rocas espaciales tendrían el mismo tamaño que el asteroide que eliminó a los dinosaurios en la Tierra hace 65 millones de años. Rocas espaciales más pequeñas también podrían estar cayendo pero sus llamaradas serían demasiado débiles como para que Chandra las detecte.
NuSTAR agrega algo nuevo al problema. Con su capacidad sin precedentes para detectar y producir imágenes de llamaradas de rayos X con gran foco, el telescopio casi con seguridad ayudará a los astrónomos a comprender lo que está sucediendo en las profundidades del corazón de nuestra galaxia. El menú del monstruo pronto podría conocerse. 
Para obtener más información sobre NuSTAR y sus observaciones de los agujeros negros con un gran foco, visite la página de la misión en: nustar.caltech.edu


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